¿Quiénes Somos? 
Durante 6 años tuvo a su cargo, la concesión de una estancia hermosa en Florida, “Parada Arteaga”, con un restaurante llamado “La Piara” y fue directora de una revista de cocina contemporánea “Comer y Beber” en el Uruguay. En Arteaga TODO era casero, el dulce de leche, la manteca, las mermeladas y por supuesto los panes. Mi madre cocinaba y nosotros correteábamos entre los fuegos, llenos de harina, manchados de chocolate, peleando por hacer nuestros, con cucharas de madera, los fondos de las cacerolas.
Recuerdo de chicos nuestras grandes peleas porque no nos dejaba comer en una reconocida multinacional de comida rápida, lo cual hoy agradezco. También, tengo grabado a fuego y día a día lo llevo adelante, que de la comida, no se tira nada, teníamos que comer todo lo que estaba en el plato, separar la comida era un insulto y si no terminabas tu plato… desayunabas la cena. Trabajo desde muy chica, mas allá de mi formación en Del Plata, soy de la teoría de aprender haciendo, integré el equipo de cocina en “Panini`s Boutique”, estuvé en “Blé Boulangerie”, trabajé con un gran chef, Esteban Briozzo y su equipo, entre muchos otros. Amo el trabajo duro, así fui educada, adoro lo desafíos y el no conformarme.Ahorre por un largo tiempo y me fui de viaje a Europa, a aprender en el viejo mundo, secretos, experiencias y buscando la posibilidad de conocer y descubrir sabores y aromas. Empecé por “Terra Madre” en Turín, Italia, una de las ferias más grandes de productos orgánicos. Seguí por España donde accedí a la cocina y el restaurante de Jordi Cruz y a “Rocamblesc” de los hermanos Roca, continúe la ruta de los sabores por San Sebastián, el país vasco, donde deje literalmente mi corazón. Tuve la posibilidad de conocer “Arzak”, “Mugaritz” y mis favoritos: muchísimos recovecos que viven en el anonimato, donde se come a la par de los dioses.De allí a Francia, recorrí Niza, Mónaco y termine el viaje con mi madre en Paris, donde tuvimos la posibilidad de recorrer la cocina de la “Tour D´Argent”, la de “Laundree”, la emblemática “Ecole Lenôtre”, el restaurante de Versalles, entre otros. Cuando volví, volví con mucho hambre de cosas nuevas y con el apoyo incondicional de mamá y Darwin, su marido, quien se dedica al procesamiento de aceite de oliva en almazaras y a las artes del oro verde (sommelier egresado de la Facultad de Química) y comparte con nosotros el amor por la comida, nace “Sin Pretensiones”.
Un lugar sencillo, hecho con mucho esfuerzo y donde tenemos a partir de nuestra apertura, la premisa de cocinar con excelentes materias primas, sin parafernalia, a la vista de todos y con mucho amor. Sin Pretensiones es eso: un restaurante familiar. Un punto de encuentro donde se homenajean los sabores caseros, las antigüedades y la naturaleza.
Y ahora a la mesa Guillermina Bauer Quiénes Somos Nuestra cocina Uruguay Inicio Contacto
Menú Cocino desde que era una pulga.
Nací en una familia en la que se veneraban los sabores caseros.
Por parte de mi padre, una clásica familia de origen austriaco. Mi padre, egresado de la escuela de gastronomía de Austria. Mi tía apicultura, mi tío agricultor, mis primas crearon, editan y publican una revista de cocina en Palermo, Bs As, “Limonada Cocina”.
Mi familia materna, de origen judío, con el amor y la pasión por la tierra y los frutos de ella. Mi abuelo, el nono, propietario de “Roma Amor”, en la calle Bacacay, un lugar que en honor a su nombre, homenajeaba al cambalache italiano y su culinaria.
Fusión de dos mundos, dos culturas y muchos sabores. Todo empezó en Bariloche, donde nací, mis padres tenían un reconocido hotel boutique con restaurante típico. Seguimos años después en Punta del Este, donde tuvimos un restaurante nombrado “Los Bauer”.
Al fallecer mi padre, mama continúo con la pasión por la cocina y cultivando en nosotros, mi hermano, quien es diseñador culinario y en mi la pasión no solo por la comida, también por el respeto a la misma.